jueves, 24 de enero de 2013

Deseos

Querido amigo:

Dentro de ese vacío que sentía algo se está removiendo. No sé muy bien qué es pero empiezo a 'sentir', ¿cómo te explicaría...? Deseos. Sí, esa es la palabra. Deseos. Empliezo a desear tener cosas de las cuáles carezco, o las que he renunciado pero que empiezo a echar de menos. Y supongo que ese es el primer paso para ponerse nuevamente en marcha en el camino, ¿no crees? Querer llegar a alguna parte.

¿Cómo es ese dicho? Si no sabes a dónde quieres ir ningún viento es favorable.

Bien, empiezo a querer cosas. Tras los últimos 20 meses, tiempo en que me he roto, me he vaciado, me he vuelto a pegar los cachitos, me he caído y levantado varias veces, y me he sacudido el polvo del camino, ahora llega el momento de colocarme bien la ropa, ajustarme la gorra, levantar la vista y seguir adelante. Desde el suelo no se ve nada: polvo, barro, piedras, dolor, suciedad... Pero una vez que estás en pie y dispuesta a seguir adelante, sólo hay que elegir el destino.

Y aquí estoy, echando un vistazo a mi alrededor, valorando mis opciones, sopesando, observando los diferentes caminos que se abren ante mí. Y hay algunos que me gustan, que me llaman la atención. Empiezo a desear seguir adelante, echar a andar, volver a caminar por el mundo.

Soy yo, soy Lola. Nunca he estado tanto tiempo parada, oculta, hibernando. Se acerca el momento, otro momento decisivo (decisivo=decisión, he ahí la cuestión).

Y esa brujilla de mi interior vuelve a mostrar esa sonrisa de medio lado, esa chispa de picardía en la mirada. ¿No la ves? Si cierro los ojos la puedo ver perfectamente y hasta la oigo. Está encantada con la idea de seguir adelante. Porque eso significa que vuelve a tener un papel en mi vida, podrá volver adesempeñar su función de ofrecerme oportunidades, de tentarme con mil opciones. Mírala, mira cómo salta y da palmadas. La echaba de menos.

Algún día te la presentaré, amigo mío, seguro que os hacéis grandes amigos. Tú tan serio, ella tan jovial... :)

Pronto volveré amigo. Hasta entonces, espero que sigas disfrutando de tus lecturas en tu sillón. Algún día podrías hablarme de esos libros tuyos.

Un gran beso y hasta pronto amigo.

jueves, 10 de enero de 2013

Vacío

Querido amigo:

Lo que más admiro de nuestra amistad es que no imprta el tiempo que pase sin escribirte porque sé que siempre estarás ahí. Tú nunca me abandonarás, ¿verdad? (como para hacerlo, querría decir que estoy muerta)

Vuelvo a estar en stand-by, los días van pasando lentos y monótonos y se escurren entre mis dedos. Vuelta al invierno crudo y solitario, vuelta al silencio y la monotonía, vuelta al sueño y la vacuidad de pensamientos. Cada quince días empieza mi rosario de excusas: vale, ahora tengo tiempo pero.... y lleno ese espacio con cualquier cosa que me permita no hacer lo que debo.

Escribe, dijo una voz. Pero en lugar de eso he vuelto a encender la televisión y me he vuelto a anestesiar frente a ella. Ahora tengo frío, ahora sueño, ahora voy a lavar o a recoger, pero tampoco lavo ni recojo... y pasan las horas, y pasa otro día... Y me digo que ya lo pensaré, que necesito información, busco en internet, me apunto a varios blog, leo... Pero no sigo ninguno de los consejos recibidos...

Nada... No hay nada... Sólo un vacío... Mi vacío... Yo... Es como la 'nada' de 'La historia interminable'; hace daño a los ojos mirar, porque es la nada... No tiene color ni profundidad, no es oscuro ni claro, es sólo eso... NADA...

Y sigo esperando. Espero que algo llegue a llenarlo, espero que suceda algo que me despierte, espero una idea o una inspiración... espero... sigo esperando... Espero un milagro. Pero espero sin fe ni convicción, espero sin sentimientos ni fuerzas, espero vacía. En mi nada. Porque ahora yo también soy nada, soy nadie.

Y no importa, no me molesta, porque en la nada no es necesario sentir ni pensar. Sólo estar o ser. ¿Ser qué...? Nada, nadie....

Acompáñame amigo, estáte cerca, sólo eso. Pero no mires mi nada... no vaya a vaciarte.

Hasta pronto amigo mío.