Siempre acudo a ti cuando no tengo a nadie más, cuando necesito... ¿qué? Escucharte. Sí, escuchar esa voz interior tuya que me habla. Y hoy era uno de esos días. ¡Ah!, pero algo ha cambiado. Creo que empiezo a encontrar el interruptor en la oscuridad, ese que vuelve a llenar de luz mi alma en las horas oscuras. Y eso me hace feliz.
Siento que avanzo. En realidad no me muevo. Cada vez hago menos esfuerzo. Estoy quieta, latente... Y ese es el truco. Abandonarse. Entonces empiezas a recibir las "señales", esas que nos envía el Universo para decirnos que estamos en el camino correcto: alguien, precisamente ese alguien que necesitas en ese momento, te llama; una amiga te visita de improviso; escuchas la canción correcta en el momento adecuado... Y sientes dentro de ti que las piezas de este gigantesco y enrevesado "tetris" van encajando (click, clack) y los huecos que había más abajo quedan libres y en ellos encajan otras piezas (clack, click). Y esa montaña de piezas que amenzaba con "acabar la partida" empieza a descender...
Hoy es uno de esos días, y me siento feliz. Ahora mismo estoy bastante feliz. No especialmente bien, tampoco especialmente vital. Sólo estoy en paz, tranquila. Ayer oí una definición sobre la felicidad que me cautivó: Luchamos por encontrar el camino hacia la felicidad, cuando la felicidad, es el camino.Ciertamente así es. Llenamos nuestra vida de cosas inútiles, gastamos ingentes cantidades de energía en competir, acumular, atesorar, aparentar... Cuando todo es muchísimo más sencillo. Vivir es mucho más sencillo.
Amigo, agradece cada día lo que tienes. Estar vivo cuando abres los ojos, la comida de hoy, la salud tuya y de los tuyos, el amor que recibes, el amor que das... ¿Te acuerdas del anuncio ese en que salía Bruce Lee, el de "be water my friend"?
Y fluye, sé moldeable, déjate llevar, con fe y confianza. Confía en tu propia fuerza interna, en tu ser interior que te guía. No te dejes influir por lo que dicen que tienes que ser o hacer. No vivas apegado al "tengo que..." y termina la frase cualquier cosa,Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua amigo mío.
ya que cualquier cosa será una pérdida de tiempo y energía. No "tienes que" ya que es una imposición y no hay imposición que tú le hagas a tu vida o a tu persona que pueda salir bien.
Alguien podría decir: "tengo que amar a mi marido, a mis padres, a mis hijos...". Error. Si eliges hacerlo, lo haces y punto. No hay más. Das lo que tienes, lo que eres, amas... pero el amor es generoso y libre... fluye, fluye con la vida y el vivir. Y una vez comprendamos esto y lo convirtamos en el centro de nuestra vida, el Universo se alienará para darnos más de lo que damos, fluirá a través nuestro.
Otra frase que oí ayer que también me ha marcado y hoy me está machando la cabeza:
Cuando cambias tu forma de mirar las cosas, las cosas que miras, cambian.Así que todo depende de nuestra actitud, de nuestro modo de mirar, de dónde y cómo nos posicionemos.
No eres, no existes salvo en mi mente, y aún así te amo. Quizá existas en algún universo paralelo, quizá allí seamos los mejores amigos, quizá no. Pero para mí eres totalmente real. Estás en mi mente, te recreo cuando te necesito, te hablo, me confío. Y ese hablar al vacío me devuelve lo que necesito a modo de pensamiento o sentimiento.
Sigo dándote las gracias, querido amigo. Ya sabes, cada vez te necesito menos (y me alegro) pero tú sigues ahí, como siempre.
Dulces sueños, mi querido amigo. Dulces y felices sueños. Que todo mi amor te acompañe siempre y que, a través tuyo, pueda también fluir hacia el Universo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario