lunes, 26 de enero de 2015

El GPS

Querido amigo:

Ha pasado mucho tiempo. No te he olvidado. Sigues en mi vida. He tenido un tiempo muy largo de reflexión, de interiorizar, de trabajo personal. Pero aquí estoy otra vez de vuelta. :)

Vuelvo a tener ganas de escribir y de expresar con palabras todo lo que se mueve en mi interior. Así que aquí estamos de vuelta, tú y yo.



Creo que en alguna ocasión te he hablado de la conexión con el Universo (Dios, La Fuente, el Todo…. Llámalo como quieras). Si encuentras el modo de conectar cualquier cosa, cualquier deseo, te será concedido.

Vamos por el mundo dando vueltas sin rumbo. No sabemos bien donde ir porque desde nuestra niñez hemos recibido constantes mensajes contradictorios que no nos permiten decidir a dónde queremos llegar. Y buscamos sin saber siquiera qué queremos encontrar.

Es como encontrarse en una ciudad desconocida donde, además, los carteles están en un idioma que no entendemos. Vagamos con el coche metiéndonos por calles prohibidas, cambiando de carril en el último momento antes de girar, aguantando el chaparrón de los que nos vociferan y hacen aspavientos con los brazos, cada vez más perdidos, cada vez más confundidos y avergonzados. Antes queríamos llegar los primeros (¿a dónde?) pero ahora ya nos conformamos con llegar a algún sitio, a cualquiera, nos da lo mismo.

Pero mira, hay un GPS en el vehículo y, OH MARAVILLA, está en nuestro idioma. Para un momento. Piensa, ¿dónde querías ir? No lo recuerdas con exactitud pero sí que quizás puedas visitar aquél monumento que te dijeron una vez. Bien, busca en tu GPS, dile a donde, y sigue las indicaciones. Primera a la izquierda, continúa durante 200 m y gira a la derecha… La voz te va diciendo por donde dirigirte. Si en un momento dado decides que quieres ir por otro lado no te preocupas… no llegas a tu destino directamente pero tu GPS va a calcular una nueva ruta inmediatamente. Sólo tienes que seguir sus instrucciones.

¿No pensarías que, en estas circunstancias, sería una locura no encender el aparatillo? ¿Que no existe mejor manera de llegar? ¿Qué si lo apagas puedes perderte sin remedio?

El GPS es el Universo. Dile a donde quieres llegar, él te guiará. Ten confianza. Este tiene todos los mapas y las mejores rutas. Y es de última generación: encuentra la ruta más directa en un instante y recalcula a la velocidad del rayo. Ten fe. Dile a donde quieres ir y sigue las indicaciones. Cuando llegues, puedes pedirle un nuevo destino. Sólo está esperando que le pidas ayuda. Tú conduces, el GPS sólo te da las indicaciones para que llegues bien. El Universo hace lo mismo. No te lleva de la mano sino que hace que personas o circunstancias ocurran o aparezcan a tu alrededor para que tú vayas siguiendo la ruta. Estate atento a las señales, no olvides estar atento. Personas, coincidencias (recuerda que no existen, son indicaciones), una canción, un libro, una frase en el momento indicado.

SIGUE LAS SEÑALES Y FELIZ VIAJE… (¿Quieres hacerlo conmigo?) 

Buenas noches y dulces sueños, mi querido y gran amigo.

martes, 5 de marzo de 2013

Be water my friend

Querido amigo:

Siempre acudo a ti cuando no tengo a nadie más, cuando necesito... ¿qué? Escucharte. Sí, escuchar esa voz interior tuya que me habla. Y hoy era uno de esos días. ¡Ah!, pero algo ha cambiado. Creo que empiezo a encontrar el interruptor en la oscuridad, ese que vuelve a llenar de luz mi alma en las horas oscuras. Y eso me hace feliz.

Siento que avanzo. En realidad no me muevo. Cada vez hago menos esfuerzo. Estoy quieta, latente... Y ese es el truco. Abandonarse. Entonces empiezas a recibir las "señales", esas que nos envía el Universo para decirnos que estamos en el camino correcto: alguien, precisamente ese alguien que necesitas en ese momento, te llama; una amiga te visita de improviso; escuchas la canción correcta en el momento adecuado... Y sientes dentro de ti que las piezas de este gigantesco y enrevesado "tetris" van encajando (click, clack) y los huecos que había más abajo quedan libres y en ellos encajan otras piezas (clack, click). Y esa montaña de piezas que amenzaba con "acabar la partida" empieza a descender...

Hoy es uno de esos días, y me siento feliz. Ahora mismo estoy bastante feliz. No especialmente bien, tampoco especialmente vital. Sólo estoy en paz, tranquila. Ayer oí una definición sobre la felicidad que me cautivó:
Luchamos por encontrar el camino hacia la felicidad, cuando la felicidad, es el camino.
Ciertamente así es. Llenamos nuestra vida de cosas inútiles, gastamos ingentes cantidades de energía en competir, acumular, atesorar, aparentar... Cuando todo es muchísimo más sencillo. Vivir es mucho más sencillo.

Amigo, agradece cada día lo que tienes. Estar vivo cuando abres los ojos, la comida de hoy, la salud tuya y de los tuyos, el amor que recibes, el amor que das... ¿Te acuerdas del anuncio ese en que salía Bruce Lee, el de "be water my friend"?

Si pones agua en una botella se convierte en la botella. Si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede chocar. Sé agua amigo mío.
Y fluye, sé moldeable, déjate llevar, con fe y confianza. Confía en tu propia fuerza interna, en tu ser interior que te guía. No te dejes influir por lo que dicen que tienes que ser o hacer. No vivas apegado al "tengo que..." y termina la frase cualquier cosa,
 ya que cualquier cosa será una pérdida de tiempo y energía. No "tienes que" ya que es una imposición y no hay imposición que tú le hagas a tu vida o a tu persona que pueda salir bien.

Alguien podría decir: "tengo que amar a mi marido, a mis padres, a mis hijos...". Error. Si eliges hacerlo, lo haces y punto. No hay más. Das lo que tienes, lo que eres, amas... pero el amor es generoso y libre... fluye, fluye con la vida y el vivir. Y una vez comprendamos esto y lo convirtamos en el centro de nuestra vida, el Universo se alienará para darnos más de lo que damos, fluirá a través nuestro.

Otra frase que oí ayer que también me ha marcado y hoy me está machando la cabeza:
Cuando cambias tu forma de mirar las cosas, las cosas que miras, cambian.
Así que todo depende de nuestra actitud, de nuestro modo de mirar, de dónde y cómo nos posicionemos.

No eres, no existes salvo en mi mente, y aún así te amo. Quizá existas en algún universo paralelo, quizá allí seamos los mejores amigos, quizá no. Pero para mí eres totalmente real. Estás en mi mente, te recreo cuando te necesito, te hablo, me confío. Y ese hablar al vacío me devuelve lo que necesito a modo de pensamiento o sentimiento.

Sigo dándote las gracias, querido amigo. Ya sabes, cada vez te necesito menos (y me alegro) pero tú sigues ahí, como siempre.

Dulces sueños, mi querido amigo. Dulces y felices sueños. Que todo mi amor te acompañe siempre y que, a través tuyo, pueda también fluir hacia el Universo.

jueves, 24 de enero de 2013

Deseos

Querido amigo:

Dentro de ese vacío que sentía algo se está removiendo. No sé muy bien qué es pero empiezo a 'sentir', ¿cómo te explicaría...? Deseos. Sí, esa es la palabra. Deseos. Empliezo a desear tener cosas de las cuáles carezco, o las que he renunciado pero que empiezo a echar de menos. Y supongo que ese es el primer paso para ponerse nuevamente en marcha en el camino, ¿no crees? Querer llegar a alguna parte.

¿Cómo es ese dicho? Si no sabes a dónde quieres ir ningún viento es favorable.

Bien, empiezo a querer cosas. Tras los últimos 20 meses, tiempo en que me he roto, me he vaciado, me he vuelto a pegar los cachitos, me he caído y levantado varias veces, y me he sacudido el polvo del camino, ahora llega el momento de colocarme bien la ropa, ajustarme la gorra, levantar la vista y seguir adelante. Desde el suelo no se ve nada: polvo, barro, piedras, dolor, suciedad... Pero una vez que estás en pie y dispuesta a seguir adelante, sólo hay que elegir el destino.

Y aquí estoy, echando un vistazo a mi alrededor, valorando mis opciones, sopesando, observando los diferentes caminos que se abren ante mí. Y hay algunos que me gustan, que me llaman la atención. Empiezo a desear seguir adelante, echar a andar, volver a caminar por el mundo.

Soy yo, soy Lola. Nunca he estado tanto tiempo parada, oculta, hibernando. Se acerca el momento, otro momento decisivo (decisivo=decisión, he ahí la cuestión).

Y esa brujilla de mi interior vuelve a mostrar esa sonrisa de medio lado, esa chispa de picardía en la mirada. ¿No la ves? Si cierro los ojos la puedo ver perfectamente y hasta la oigo. Está encantada con la idea de seguir adelante. Porque eso significa que vuelve a tener un papel en mi vida, podrá volver adesempeñar su función de ofrecerme oportunidades, de tentarme con mil opciones. Mírala, mira cómo salta y da palmadas. La echaba de menos.

Algún día te la presentaré, amigo mío, seguro que os hacéis grandes amigos. Tú tan serio, ella tan jovial... :)

Pronto volveré amigo. Hasta entonces, espero que sigas disfrutando de tus lecturas en tu sillón. Algún día podrías hablarme de esos libros tuyos.

Un gran beso y hasta pronto amigo.

jueves, 10 de enero de 2013

Vacío

Querido amigo:

Lo que más admiro de nuestra amistad es que no imprta el tiempo que pase sin escribirte porque sé que siempre estarás ahí. Tú nunca me abandonarás, ¿verdad? (como para hacerlo, querría decir que estoy muerta)

Vuelvo a estar en stand-by, los días van pasando lentos y monótonos y se escurren entre mis dedos. Vuelta al invierno crudo y solitario, vuelta al silencio y la monotonía, vuelta al sueño y la vacuidad de pensamientos. Cada quince días empieza mi rosario de excusas: vale, ahora tengo tiempo pero.... y lleno ese espacio con cualquier cosa que me permita no hacer lo que debo.

Escribe, dijo una voz. Pero en lugar de eso he vuelto a encender la televisión y me he vuelto a anestesiar frente a ella. Ahora tengo frío, ahora sueño, ahora voy a lavar o a recoger, pero tampoco lavo ni recojo... y pasan las horas, y pasa otro día... Y me digo que ya lo pensaré, que necesito información, busco en internet, me apunto a varios blog, leo... Pero no sigo ninguno de los consejos recibidos...

Nada... No hay nada... Sólo un vacío... Mi vacío... Yo... Es como la 'nada' de 'La historia interminable'; hace daño a los ojos mirar, porque es la nada... No tiene color ni profundidad, no es oscuro ni claro, es sólo eso... NADA...

Y sigo esperando. Espero que algo llegue a llenarlo, espero que suceda algo que me despierte, espero una idea o una inspiración... espero... sigo esperando... Espero un milagro. Pero espero sin fe ni convicción, espero sin sentimientos ni fuerzas, espero vacía. En mi nada. Porque ahora yo también soy nada, soy nadie.

Y no importa, no me molesta, porque en la nada no es necesario sentir ni pensar. Sólo estar o ser. ¿Ser qué...? Nada, nadie....

Acompáñame amigo, estáte cerca, sólo eso. Pero no mires mi nada... no vaya a vaciarte.

Hasta pronto amigo mío.

martes, 6 de noviembre de 2012

El primer día

Querido amigo:

Hace mucho que no te escribo. Lo cierto es que no me he acordado de ti en mucho tiempo. Esto de las nuevas tecnologías... Me he visto abducida por ellas pero, ¿sabes una cosa? Nada puede compararse a ti. Ahora que me he sentado a escribirte me doy cuenta de cuánto te necesito. Te he echado de menos: Esa sonrisa tuya, esa ceja levantada a veces, esa risa irónica otras, que resuena en mi cabeza, detrás de mí...

Necesito serte sincera, necesito contarte lo que me ha pasado, amigo. Por fin lo he conseguirdo, ¿sabes? ¿Recuerdas el odio, ese al que me enfrenté una vez? Pues he conseguido enfrentarme a él más de una vez. Lo estoy consiguiendo, creo que por fin he aprendido: soy fuerte, me quiero, no lo consiento. Por fin le doy la vuelta.

Paso a paso, peldaño a peldaño, así se hace camino, así se avanza en la vida, así se aprende. Estoy orgullosa de mí, me siento realmente feliz porque no voy a permitir que nadie, ¿lo oyes? NADIE vuelva a negarme. Soy grande, soy buena, soy fuerte, soy valiente, soy feliz, soy trabajadora, soy inteligente, SOY LOLA.

Voy a dejar mi paraíso, de forma temporal. Tengo que trasladarme, sólo unos kilómetros. Volveré aquí, volveré cuando mi lugar definitivo esté listo para mí. Mi cámara y yo, mi perra, mis paseos, la escarcha brillando, las hojas cayendo y mis cielos estrellados, mis maravillosos cielos.

Echaba de menos escribir. Con el móvil no puedo pero con el ordenador... Ahora mismo mis dedos se deslizan por las teclas, felices y contentos, saltarines, recordando dónde están las letras, rápidos como cometas.... Te echaba de menos a ti también, siempre tan callado, siempre tan sabio, siempre tan... YO.

Hoy empieza, hoy es el primer día, 5 de noviembre de 2012. Hoy comienza mi nueva vida. Mis niños se han ido, 15 días sin ellos, sin sus besos, sin sus caricias, sin sus peleas, sin su ropa tirada por el suelo. Dos semanas enteras. Las dos semanas que necesito para reajustar mi vida, mi casa, mis cosas. Tirar, limpiar, ordenar, trasladar, cambiar... Una nueva vida, una nueva casa y la mitad de lo que estorbe a la basura. Y el propósito de ser feliz. No dejarme caer nunca más en el pozo, nunca más.

Mi queridísimo amigo, cómo me gusta saber que ahí sigues. Me gusta el gesto que has hecho al cerrar el libro que leías y dejarlo sobre la mesita a tu derecha. La luz de la pequeña lámpara de lectura no ilumina tu rostro, tan solo tus manos y tus piernas. Me encanta ese batín burdeos que llevas, tan clásico. Puedo ver la sobra de tu silueta, tu melena sobre los hombros, tus manos cruzadas sobre tu regazo. Esos dedos largos, esas manos grandes y delicadas al mismo tiempo.

A veces, cuando estoy triste o me siento sola (como ahora) me gustaría sentarme sobre tus piernas, como una niña pequeña, y sentir esas manos sujetándome, sosteniéndome, acariciando mi pelo, consolándome. Hoy estoy sola, más que nunca. Hoy es el primer día. Pero mañana saldrá el sol nuevamente, y aquí estaré, en pie, como siempre. Ahora me voy a acostar amigo, y me gustaría que me dieras las buenas noches. Besa mi frente, ahuyenta los malos pensamientos, llévate los sueños negros. Síéntate a mi lado mientras duermo, lee en tu sillón, cerca de mi cama. Te soñaré ahí, protegiéndome, vigilándome. Si ves que mi sueño es agitado, cálmame, pon tu mano sobre mi cabeza.

Gracias mi querido amigo, mi padre, mi madre, mi yo. Gracias por estar ahí, gracias por susurrarme.

Dulces sueños amigo mío, dulces sueños.

domingo, 16 de septiembre de 2012

SOLOS

Hola mi querido amigo:

Hoy he comprendido un cosa: el ser humano se siente incompleto, insatisfecho. Ese sentirse incompleto es lo que nos hace buscar desesperadamente el reconocimiento, la compañía, el afecto de otros... Pero lo cierto es que estamos solos. Nada hay más verdadero que el hecho de que estamos SOLOS.

Nacemos solos aunque estemos rodeados de gente, es una experiencia única que nos compete a nosotros: la primera respiración. Y también morimos solos. Abandonamos este cuerpo y este mundo material sin que nadie nos acompañe, sintiendo y viviendo esa experiencia en absoluta soledad.

Pero... ¿estamos solos? Ese es el gran error en el que incurrimos. Si profundizas en tu interior, si miras más allá de este cuerpo físico que te envuelve, descubrirás tu verdadero e infinito ser. Y éste se encuentra conectado con el resto del Universo. No sólo no estamos solos sino que somos uno con Todo. Ese es el conocimiento que debemos aprehender (que no aprender).

Como ejemplo estamos tú y yo. Eres un producto de mi imaginación, existes en mi mente. Yo te he inventado y no existes realmente. A menos que lo que creemos como real no lo sea. Porque ahí estás, cada día, cada noche, cada minuto. Ahí estás a mi lado, susurrándome, orientándome, riéndote con ese cascabel quedo de tu voz... Ahí estás siempre. No puedo tocarte pero eres perfectamente real. Te siento cerca y cercano, más cercano que ningún otro ser humano.

¿Y si esa cercanía puede sentirse con otras personas? Lo he intentado, lo he probado y me ha funcionado. He podido sentir a alguien hablándome como lo haces tú, contestando a mis preguntas como lo haces tú y, ¿sabes?, al poco tiempo lo ha hecho en persona, como si me hubiera escuchado. Así que supongo que así habrá sido, prefiero pensarlo así...

Bien, eso me hace sentir la mar de bien porque realmente no existe la distancia entre las personas que se aman y desean estar juntas. No importan los cientos de kilómetros que nos separen de los seres que amamos porque podemos sentirlos aquí mismo, a nuestro lado.

¿Solos? No, nunca.

Gracias por estar ahí amigo mío, dulces sueños.

jueves, 26 de julio de 2012

Mucho tiempo, sí...

Querido amigo:

Hace mucho que no te escribo, hace tiempo que no te necesito, no tanto como antes. Nadie sabe cuánto me has ayudado sólo con estar ahí. Gracias a ti he podido verme las caras con mi ego. Nos hemos mirado a los ojos y por fin puedo decir que soy capaz de reconocer cuándo es su voz la que escucho en mi cabeza. ¿Sabías que casi siempre se siente ofendido?

¡Hay tantas y tantas cosas en la vida que carecen de importancia real...! Pero a él no le importa, a ese ser pequeño y mezquino, malcriado y encarado que habita en alguna parte de mi interior no le importa en absoluto. Sus deseos parecen anteponerse a todo lo demás. Necesito ser más humilde, necesito perdonar a los demás, necesito perdonarme a mí misma. Pero él se interpone. Aunque voy a ser constante, voy a procurarlo.

He hecho algo mal, algo horrible. Gracias a la mezquindad de ese mal bicho he dañado a personas de mi entorno, y sigo dañándolas. Quisiera pedirles perdón, pero nuestro orgullo me lo impide. Y digo nuestro porque ese ser está dentro de mí y forma parte de mi forma de ser (que no de MI SER real).

Y hablando de otra cosa, hoy he dado un paso importante, he sido sincera con un buen amigo. Y me alegra haber comprobado que esa sinceridad es mutua. Esta noche mis sueños me guiarán por el camino adecuado porque me siento feliz. Y esa felicidad será como un faro que ilumine mi camino a casa, donde quiera que ésta se encuentre. Me guíará a buen puerto. No sé dónde ni cómo, si cerca o lejos, si tarde o temprano, pero será un buen puerto. Y deseo que mi amigo esté a mi lado.

¿Sabes cuál es uno de mis graves problemas? Vivo la vida como si alguien me estuviera evaluando constantemente, como si tuviera que estar agradando a todos, tanto reales como imaginarios, personas vivas o ya fallecidas. Durante toda mi vida ha sido una gran presión sentirme observada, juzgada y condenada constantemente. Y cuando he hecho algo porque sí, porque quiero y punto, rápidamente me he sentido mal por hacerlo, por no pensar en los demás, en sus sentimientos, en sus deseos, en sus vidas, en si piso o empujo a alguien... Y en mi vida he buscado que hubiera personas reales que me recordaran qué debo hacer y qué no. Cuándo hago daño a otros y cuándo molesto. Pocas veces he hecho las cosas de corazón, porque creo es lo mejor para mí. Las veces que lo hice, lo cierto, es que me fueron bien las cosas.

Es difícil en esta sociedad hacer algo por el propio bien. Siempre hay alguien que te dice: ¿y yo? ¿y mis sentimientos qué? ¿Y mis deseos o necesidades qué? Un ejemplo clarísimo lo tenemos en los hijos. Sólo si eres padre, mi querido amigo, entenderás a qué me refiero. Pero los hijos no son así, no cuando son pequeños. Ellos tienen una serie de demandas, de lo más básicas, y realmente piden poco más que un perrillo. Somos los padres (y sobre todo las madres) los que les enseñamos a que "nos fuercen" a depender de nosotros.

En mi caso, durante años y por mi propia soledad o mi grandísimo sentimiento de culpabilidad y "mala madre" he hecho que mis hijos estén apegados a mí a base de no separarme de ellos y no dejarles separarse de mí. Un ejemplo tonto. Me pasé días y días diciendo: ma-má, a ver dilo... ma-má... 9 años después sólo puedo decir: ¿TIENES PADRE? ¿Y POR QUÉ SÓLO DECÍS MA-MÁ, JOD...? Les he enseñado durante años a que sólo me tenían a mí para casi todo, me he obligado a estar con ellos a pesar de no querer o no poder aguantar más. Y ahora que quiero despegarme y que se despeguen no lo consigo. Y cuando lo consigo y se marchan y no les veo en 4 horas, me siento fatal y no hago más que preguntarme dónde estarán, si todo irá bien, si les ha pasado algo...

¿Sólo yo soy así o les pasa a más mujeres? Querido amigo, las mujeres somos así de raras, así de enrevesadas y retorcidas. Bueno, al menos yo y muchas de las que conozco. Supongo que nos rodeamos de aquéllos seres que nos son afines.

Querido amigo, cada día te necesito menos porque ahora tengo un amigo de verdad, uno de esos de carne y hueso, uno al que escribo y me contesta. Querido amigo, sé que siempre estarás ahí, que siempre serás mi Pepito Grillo, la voz de mi conciencia. Echo de menos esa risa tuya en mi cabeza... ¡ah...! ¡Ahí está! :-D Me alegra saber que sigues ahí. Te quiero, amigo, me emocionas, me haces sentir completa. Saberte ahí, en mi cabezota, alto, sentado en tu sillón rojo, contu libro y tu lamparita... Tú no me juzgas, ¿verdad...? .... ..... Me alegro.

Me voy a dormir ya amigo, mañana será un buen día pero algo duro. Larga caminata, baños en el río, ¿visita a cueva? Ya veremos.

Dulces sueños querido amigo. Hasta siempre, hasta pronto.