Querido amigo:
Parece que poco a poco voy encontrando un cierto equilibrio interior. Aunque no sé lo que durará. Supongo que hasta la próxima menstruación, que ya te he dicho que las hormonas me tienen loca (loca de verdad, en el sentido literal de la palabra).
El otro día me di otra vuelta nocturna, esta vez acompañada de dos personas de aquí y un par de perrillos más. Es una diferencia, eso de pasear con alguien y poder charlar. Poder compartir esos cielos que me encantan, aunque no todo el mundo los aprecia igual. Quisiera darle las gracias desde aquí al que sí sabe apreciarlos, a aquél que ve más allá de las simples estrellas, las nubes o la luna, a aquél que simplemente se paró a mi lado, un pasito por detrás, para disfrutar del espectáculo. Gracias por todo. (Hasta estrellas fugaces, varias, y con luna llena, una pasada de cielo)
¿Te conté que iba a recibir ayuda de alguien? Creo que sí. Como no vuelvo a leer las cartas no guardo mucha memoria. El caso es que, teniendo en cuenta la montaña rusa de emociones en la que me encuentro últimamente tomé la decisión de pedir ayuda profesional, de alguien que pueda entender qué me pasa, por qué y que me enseñe a manejarme. A veces tengo miedo de mí misma y de lo que pueda hacer, ¿sabes? Sobre todo cuando la rabia me posee. Aunque nace de mi interior es como si fuera un monstruo que me posee. Así lo siento yo al menos.
Estoy ilusionada. Empiezo el martes y hoy le he enviado un correo-resumen titulado Vida y Milagros. Pero, en cualquier caso, sólo es la visión que tengo ahora mismo de mi vida. ¿Te ha sucedido alguna vez que, de mucho repetir una historia (en voz alta o en tu cabeza) ésta se ha convertido en la VERDAD ABSOLUTA, aunque no lo fuera? Creo que nos pasa a todos y, si he de ser sincera conmigo misma, una cosa es la "visión" actual que tengo de mí misma y otra muy diferente la que fue. Me explico: si tuve una relación, por ejemplo, tortuosa, la describo así, desde el victimismo de "uf, lo que tuve que aguantar o sufrir". Pero si quiero ser sincera conmigo misma, ¿por qué lo aguanté? ¿Qué me movió a "auto-flagelarme" de esa manera? ¿Por qué dejé que esa persona me "maltratara" de una u otra manera? ¿Qué extraño placer me empujaba a "revivir" ciertos episodios de mi niñez? Y lo más importante de todo, ¿por qué hablo en pasado?
Me encanta escribirte, me ayuda a abrir la mente y a ver las cosas desde otros puntos de vista. Aunque siguen siendo los míos. De ahí que necesite la opinión de alguien absolutamente ajeno a mi vida y a mí, que no me tenga la más mínima simpatía o cariño, alguien que pueda ser más objetivo. Espero que la terapia me ayude a conocerme más o mejor. Y sobre todo, a aceptarme como soy. No sé, creo que la gente de mi alrededor me acepta más de lo que lo hago yo misma. Soy bastante crítica y dura conmigo y, por ende, con los demás. Sobre todo con los más cercanos.
Y se acercan las Navidades, esas fechas tan señaladas en las que la familia se reúne, bebe y se canta las verdades a la cara. Menos mal que este año lo pasamos trabajando y sólo nos juntaremos con la familia política para la noche de Reyes. Estoy ilusionada por mis niños. Ojala nevara, sería ideal para ellos.
Aquí se hace una hoguera en Nochebuena y se juntan todos los que hay en el bar de arriba. Supongo que subiremos, cómo no. Debo recordar no beber mucho porque eso desata las pasiones y las lenguas. Pero vendrá Papá Noel y les dejará los regalos a los niños, que se pondrán como locos. Creo que podría dejarlos en el bar de arriba en un descuido de éstos, así todos podrían disfrutar de ese momento. Como son los únicos niños del pueblo...
Bueno, amigo mío, voy a dejarte. Hoy te escribo más pronto que otros días pero me apetece darme una ducha y leer un rato en la cama. Así varío un poco.
Dulces sueños cielo, descansa y sueña con aquéllo que desees más. Siempre digo lo mismo, que soñar es gratis, no cuesta. Y el imaginar o soñar con algo que deseamos nos acerca más a ello. Así que sueña que pronto llegará a tu vida.
Un beso.
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