miércoles, 7 de diciembre de 2011

Más cielos. Amistad.

Querido amigo:

Llevo muchos días sin escribirte, ¿verdad? Cinco días nada menos. Me parece mentira pero este puente hemos tenido la matanza en el pueblo y, entre el trabajo y la fiesta, apenas me ha quedado tiempo libre. Quise escribirte ayer pero me quedaba dormida encima del teclado. Prefiero estar despejada para poder charlar contigo.

¿Charlar? Pero qué digo, debo de estar loca. Esto es un monólogo en toda regla, por mucho que te imagine riéndote mientras lees esto.

Esta noche he vuelto a pasear. Me he dado una buena con la perrilla. La pobre no ha salido en todo el día porque, estaba tan tan cansada, que he tenido que dormir la siesta. Hay luna. Aún no está llena, le faltan pocos días, y daba una luz extraña. Una vez que sales de las luces de las farolas del pueblo es cuando realmente se aprecia la noche que hace. Y esta luna de hoy daba una luz apagada. El campo estaba claro, podía ver por donde pisaba, pero con una claridad fantasmagórica. No es que me diera miedo, es que no se me ocurre otra manera de describirla. Noche despejada, sin niebla, pero como si flotara algo en el aire.

Es muy difícil de describir. Y en el cielo había estrellas aun habiendo luna. Y a diferencia de esas noches estrelladas que tanto me gustan había pocas. Aunque, curiosamente, podía verlas por toda la bóveda celeste. Y en lugar de tener un cielo negro éste tenía un tinte azulado. Me ha recordado a esos papeles estrellados que se ponen en la pared para adornar los belenes. ¿Sabes a qué me refiero? Me ha hecho sonreir.

Me he quedado un buen rato en medio del camino observando el cielo, el cerro recortándose contra éste, el camino de Buenafuente, que se distinguía perfectamente, los campos, el molino... ¿Qué es eso blanco que se ve ahí abajo? A ver... ¡Ah, sí! Un invernadero... Y al girar hacia el pueblo la vista, iluminadas tanto por farolas como por Luna, las diversas columnas de humo saliendo de las chimeneas. Porque aquí todos tienen estufas de leña o chimeneas abiertas, para calentarse. También yo tengo aunque no me ha hecho falta encender la de casa. La otra sí, la del bar. Y tiene un tiro pésimo. Tienes que abrir alguna ventana o el humo revoca y se arma una... ("Lolaaaa... topera... topera... " dicen las chicas riendo, que además de la madriguera del topo es estancia llena de humo, según el diccionario de El Maño).

Y también he pensado en ti. Me ha apetecido mucho poder compartir ese momento con alguien, con un amigo. Y te he imaginado a mi lado, quizá un paso por detrás, cerca... También observando cada detalle, también disfrutando cada olor, también abrigándote, que hace frío. Luego he desechado la idea. Si estuviera con alguien no pararía de hablar, que yo hablo mucho. Bastante más de lo que escribo, así que imagínate. Y rompería la magia de ese momento. O quizá no, quizá con alguien que ya lo sepa todo de mí no necesite hablar, sólo estar.

No sé si eres un reflejo de mis deseos más profundos o tan solo un espejo en el que reflejarme, una superficie lisa en la que poder verme. El caso es que cada día que pasa más me gusta tenerte ahí, quieto e inmóvil, esperando el momento más oportuno para aparecer en mi vida, para salir a la superficie... Y cuando ese día llegue te arrepentirás. Me volveré loca, te presentaré a todo el mundo, querré que todos te conozcan y que tú les conozcas a todos, hablaré y hablaré hasta que me pidas que me calle. Cuanto más nerviosa y excitada estoy más hablo, y grito, vamos, que hablo alto. Tengo mucha gente a mi alrededor que puede dar fe de ello.

Pero más difícil aún es contestar a la pregunta de si estarás a la altura de mis espectativas. Porque te estoy poniendo en un pedestal dentro de mi cabeza y, quizá, una vez te conozca no me gustes tanto, ¿no crees? Bueno, hasta que ese momento llegue creo que puedo seguir imaginando lo que quiera, porque sólo vives ahí, en mi imaginación, y es el único lugar en el que puedo crear lo que desee, darle la forma que más me guste...

Y vuelve un recuerdo... una frase... "creas lo que crees" Ley de la Atracción.

Así pues, creeré que eres perfecto para mí y que pronto vendrás a mi vida, y que serás la persona en quien más confíe, serás quien me acepte como soy sin reproches, seré quien te acepte sin más. Y seguro que serás atraído aquí, a mi paraíso.

Y me vienen a la mente algunas de esas frases célebres, dichas por señores también célebres, acerca de la amistad:
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
 
O:
El verdadero amigo es aquél que está a tu lado cuando preferiría estar en otra parte.
 
Y una de mis favoritas:
¿Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?
 
Esta última creo que define nuestra "amistad" en al distancia.
 
Bueno, creo que es hora de dejarlo por hoy. Voy a una de mis duchas relajantes-nocturnas-solitarias y a dormir. Sueña, sueña con tu paraíso. Espero que tus sueños coincidan con los míos, con mis caminos, con mis cielos y mis campos ("mis... mis..." qué manía la del ser humano de hacer "suyo" lo que no pertenece a nadie, ¿verdad?)
 
Dulces sueños, amigo mío, y recibe un beso dulce. Descansa y sé feliz.
 
Un beso.

3 comentarios:

  1. Lolaaaaaaaaa , más , más , más , me tienes enganchadaaa. Dame mi dosis diaria jajajajajaj besos guapa.

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  2. Hola gracias por abrir tu corazon y dejarte ver desde dentro hacia fuera, me permito darte una vision de tus vivencias y sentimientos por que se que cada uno de nosotros partimos del mismo sitio y porque los sentimientos buenos crean un lazo. Quizas estas despertando y encontrandote con tu esencia y al mismo tiempo con tu sombra ,esa que todos tenemos y quel ego aveces nos impide ver, no hay que temer porque todo en esta vida es un proceso Y hay que pasarlo.UN ABRAZO LOLA

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  3. Gracias Anónimo, sólo voy dejando constancia de mi paso por la vida y de cómo me siento en cada momento. Cada uno tiene sus experiencias, su vida, su camino, pero más o menos todos pasamos por lo mismo, de una u otra manera, antes o después. Cada uno de nosotros tiene que aprender algo, pasar por diferentes etapas. Sólo quiero compartirlo, lanzarlo, dejar un pedacito de mí en esta gran red de información. Y también le doy la posibilidad a aquéllos que me quieren de estar más cerca de mí, de conocer esa parte que no se deja ver en los "encuentros sociales". Un abrazo.

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