Querido amigo:
¿Te dije que necesito ayuda? Creo que sí, que te lo comenté. ¿Te dije que rezo? Sí, eso también te lo dije. Pues pedí ayuda y me llegó de una forma un poco extraña, más rara de lo que yo creía. Creo que la voy a aceptar. Sigo sin encontrarme bien, sigo sintiendo rabia incontrolada sin motivo aparente (o quizá no quiero ver ese motivo, quizá sigo muriendo por dentro).
Sigo teniendo ganas de gritar, de chillar hasta que no me queden fuerzas, de llorar, de romperme en un millón de pedazos y arrasar todo lo que haya a mi alrededor. ¿Cómo se hace para sobrellevar ésto? ¿Cómo se puede uno enfrentar a su propia sombra y salir vivo? ¿Por qué lucho conmigo misma? ¿Por qué me sigo haciendo daño de esta manera? ¿Por qué sigo persiguiendo los imposibles, lo sueños locos? ¿Por qué no quiero enfrentar la realidad? ¿Qué me hace ser así? A lo mejor esa es la muerte que tengo que enfrentar, quizá eso es lo que tengo que cambiar de mí, debo matar esa parte que me hace daño constantemente, esa bestia a la que alimento día tras día.
Alguien me ha dicho hoy: mira dentro de ti, busca dentro de ti al "enemigo" que no te deja progresar. Reconocerás que el enemigo externo no es sino un reflejo de lo que hasta ahora no has podido o querido reconocer dentro de ti.
Ahí queda eso. ¿Se te ocurre alguna manera de hacer esto?
----- Meditación, silencio interior... -----
Gracias por la rápida respuesta. Bien, creo que volveré a la meditación, a las lecturas más profundas. Creo que iniciaré esa terapia que te decía, a ver cómo evolucionan las cosas. Pero hay algo que no sé cómo manejar, hay una parte de mi vida, de mi realidad, que no sé cómo encajar en todo esto. ¿Qué hago?
----- Paciencia, a su debido tiempo lo sabrás... paciencia ------
Paciencia, es lo único que oigo o leo a mi alrededor. Parece haberse convertido en mi palabra clave. Ten paciencia y céntrate en el presente. Sé paciente y observa tu interior. No actúes ahora mismo, paciencia... Vale, volveré a la meditación, creo que puede ser la solución. No a los problemas en sí, sino a mis estados, a mis pensamientos.
Bueno, amigo mío, voy a dejarlo por hoy. No tengo más ganas de escribir ahora. Creo que tengo que despejar mi mente un poco. Me voy a dar una de esas duchas largas y calentitas que tanto me relajan, con sus cremitas y potingues femeninos varios. ☺
Te deseo felices sueños, te deseo lo mejor del mundo. Que todas las bendiciones estén contigo y que seas feliz, donde quiera que te encuentres y quien quiera que seas.
Dulces sueños amigo mío, dulces sueños, y un beso.
Lola , abro todos los días el blog para leerte , algunas veces no puedo ponerte comentarios , pero te sigo . Como siempre , me encanta todo lo que escribes . Te eché de menos los dias de playa , muchos besos.
ResponderEliminarGracias Sara por estar ahí. Un besazo desde Ablanque. :)
ResponderEliminar